domingo, 22 de mayo de 2011

Sábado 21 de mayo #acampadasol El día de reflexión

La jornada de ayer, día de reflexión, que tantas dudas había levantado en cuanto a si se iba a prohibir, si se iba a acudir a Sol, si se iba a acampar, se desarrolló con el mayor éxito posible. La Plaza de Sol, más abarrotada que nunca, rebosó alegría y compromiso.
Era ya el 6º día de protestas, pero el cansancio no se nota. La gente siguió acudiendo, comprometiéndose con respeto y disfrutando, algo que, por supuesto, también tiene cabida en todo este movimiento.
Como los días anteriores procuré situarme siempre en el centro de la plaza, cerca del campamento, y donde más gente había, ayer decidimos colocamos hacia un lateral, para poder pasar la tarde de una forma más tranquila para recuperar fuerzas sin faltar a la concentración. Estos días se reivindicó que todo el movimiento Democracia Real Ya estaba encabezado principalmente por los jóvenes, pero que por las calles madrileñas pasaban todo tipo de personas, de todas las edades y condiciones. Y así es, pues, ya que en los aledaños de la plaza, donde se puede caminar con más libertad y espacio (tampoco mucho más) es donde se podía comprobar que este hecho es totalmente cierto. Familias con niños pequeños, matrimonios de personas mayores cogidas del brazo y grupos de amigos que sobrepasan la cuarentena poblaban esta zona creando casi mayoría en relación a los más jóvenes. Aquí es imposible enterarte de lo que van diciendo por megafonía, es complicado acercarse al núcleo principal del campamento o asistir a alguna de las actividades que se organizan a lo largo del día, pero esto no quita que no veas cada 10 minutos a algún voluntario de DRY, con su correspondiente identificación (un chaleco reflectante o una pegatina con la palabra "respeto") con escoba y recogedor, bolsas de basura, garrafas de agua, fruta, zumos o un spray con agua fresquita para sobrellevar el calor. A esta zona también llegan los gritos, los lemas y los aplausos. Incluso fue una posición perfecta para ver el despliegue de pancartas que se hizo sobre las 20h en el famoso edificio (ahora descabezado) del cartel de Don Pepe.
A lo largo de estos días, yo había acudido a las concentraciones con las únicas "armas" de mi voz y mi cámara, pero ayer nos animamos también a hacer unas pancartas. Con tanto lema que se puede leer en Sol, nuestra elección fue difícil, pero al final nos decantamos por el plirilingüismo: un dicho en galego, un refrán en catalán y otra frase en castellano, citando al gran Javier Krahe. Éxito rotundo. La gente no se corta (nadie debe hacerlo!) y te sacan fotos, te dicen que poses o les enseñes la pancarta, que se la traduzcas. Hasta fuimos el foco de atención para una entrevista de Documentos TV ! La vergüenza se olvida y solo tenemos en mente que esto tiene que llegar al máximo número de personas posible. No se huye de las cámaras, se contesta con una sonrisa y más ganas que nunca de que tu voz sea escuchada, como la de todos.
Estos días me llamó la atención (aunque no es de extrañar) la grandísima cantidad de cámaras que hay, y ya no hablo de los medios más conocidos (micrófonos de Tele5, Antena3, RNE, TVE ...), sino pequeños grupos independientes que te piden unas palabras para un documental, gente que quiere material para sus blogs personales (me incluyo, no suelto la cámara en toda la tarde) o simplemente personas que quieren una foto para el recuerdo. Una vez más, la causa de todo esto es Internet. Cualquiera de nosotros podemos recoger el testimonio y, gracias a la red, difundirlo.
Cuando cae la noche, y sobre todo en una jornada tan multitudinaria, hay que cenar. La gente se agrupa en círculos en el suelo, aparecen los tuppers, las bolsas con aperitivos, fruta, bocadillos ... Por todas partes se ven carteles recordando que evitemos el botellón, y este principio se respeta a rajatabla. A nadie le hace daño tomarse una cerveza, pero rara vez verás al typical spanish grupo de adolescentes armando jaleo con vasos y botellas. Si lo quieres hacer, te advierten, aléjate de la plaza y vuelve cuando quieras.
Por supuesto no todo es gritar y agitar pancartas. La diversión también tiene cabida, y no está reñida con las protestas ni perjudica a los objetivos del movimiento. Desde un principio, en la acampada se organizaron todo tipo de actividades lúdicas, y desde hace un par de noches, una gran batukada se pasea por la zona arrancando bailes a todo el mundo. El buen ambiente impera durante todos estos días y, por lo menos yo, vuelvo a casa siempre con mucho optimismo, la sensación de estar haciendo bien las cosas y dolor de estómago causado por las risas incontenibles de todo el día.



Aplausos con el despliegue de carteles en la Plaza de Sol.


El humor también tiene cabida. Compañeras de mi universidad transmiten el espíritu con risas, en lugar de con gritos.


Una de las mejores pancartas que vi durante estos días.




Despliegue de pancartas gigantes: "Abajo el régimen, viva la lucha del pueblo sin miedo"


Nuestra aportación particular en catalán.


"El poder está en nosotros"


Terminando nuestras pancartas: "Me gustas democracia porque estás como ausente (J. Krahe)" y "Mexan por nós e din que chove"

1 comentario:

El Destructor dijo...

Espero que estos dias de protestas, de verdad sirvan para algo...yo tengo esperanza en que la situacion politica cambie, al fin y al cabo la politica es inevitable, pero su modus operandi se puede cambiar...ya sean rojos o azules...